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Proyecto Amigo| Iñaki García

El dilema de la paciencia y la impaciencia

José Mourinho en el Real Madrid
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Vivimos en la sociedad del vértigo, queremos todo y lo queremos ahora, normalmente lo queremos bien, aunque a veces no nos importa con tal que esté. Nos ahorramos el camino en busca de resultados y con ello aumentamos la angustia. Hacemos algo, conseguimos resultados y pasamos a otra cosa sin apenas disfrutar la tarea que acabamos de realizar, pensamos como máquinas, eliminamos sentimientos por resultados.

El fútbol, fiel reflejo de la sociedad, posee unos mecanismos similares, el romanticismo murió hace tiempo en post de los resultados. Es difícil marcar la fecha de la muerte de ese espíritu, unos hablan de la ley Bosman, otros de la era galáctica…Quizás haya un poco de todo.

Bosman globalizó el fútbol

La ley Bosman eliminó gran parte del camino, la creación del jugador se puso en duda y las canteras, que siempre salen a cuenta si están bien trabajadas, daban la sensación que carecían de sentido al poder evitarse los gastos de formación y fichar a un jugador hecho y contrastado del extranjero, los costes de formación pasaron a los ojeadores que traían buenos jugadores de fuera pero la adaptación es un proceso casi tan difícil como la formación y mucho más caro.

La era galáctica, por su parte, fomentó el Star System. El fútbol se convirtió todavía más en un negocio y comenzaron las prisas. Lo evidente: Pagas para tener resultados, otro paga más para tenerlos antes y de paso dejarte a ti con cara de tonto y el bolsillo vacío. Espiral a la que entraron uno tras otro todos los clubes, el mercado se infló y los productos en este mercado son de carne y hueso y cometen fallos, sufren, se lesionan…En definitiva, no aseguran el éxito al 100%.

Aquí en España entendimos, cada uno a su manera, que la cantera es un activo muy grande ya sea para el uso propio o para entrar en ese mercado de carne como vendedores en busca de beneficio. Así que nuestra cantera dio frutos que vemos ahora en forma de torneos de selecciones, pero aun con eso esto continúa siendo el negocio del vértigo.

(NOTA: A partir de aquí el artículo  deja de ser atemporal y habla sobre lo que ocurría en el fútbol español en octubre de 2011)

Posiblemente si en la próxima Eurocopa la selección hace un mal partido en octavos y queda eliminada el futuro de Del Bosque estará fuera de la selección. ¡Por un partido! Y en una competición que, a priori, no se rige por el dinero de un país (no se puede fichar) pero sí por los resultados, resultados inmediatos en la élite. En selecciones de un nivel inferior se le da más libertad a los entrenadores para hacer su trabajo sin el miedo del mal partido.

Un partido puede decidir el futuro de un seleccionador de élite

Si eso pasa con las selecciones multipliquemos el efecto por dos en nuestra liga. Unimos resultados, negocio y prisa en el mismo bote. El ejemplo claro es el Real Madrid que lleva años sin aclararse, a falta de resultados… ¿Paciencia o impaciencia?

Florentino Pérez, uno de los creadores más reconocidos de impaciencia, fichó a José Mourinho. A priori, por la precocidad de sus éxitos. Sin embargo, el portugués, que entiende que el fútbol funciona por ciclos, dinámicas y estados de ánimos de personas, sabía que el éxito no se consigue de la noche al día.

A modo de aval con el presidente recortó distancias con el Barcelona en los duelos directos. Un avance de lo que podría conseguir con el tiempo. Manuel Pellegrini, con el que Florentino Pérez no tuvo tanta paciencia, le ofreció más cercanía en competición pero no en los cara a cara. No obstante, Mourinho no lo hizo a cualquier precio, tuvo que sacrificar parte de la identidad y la historia del club, quizás demasiado rédito para tan poco resultado.

La Copa del Rey ganada por Mourinho fue una prueba que puede estar más cerca del nivel del Barcelona

Sin embargo, Mourinho, que si algo tiene en la cabeza son los resultados, sabe que la paciencia es vital. En un club instaurado en la inmediatez hay que saber esperar. Este fin de semana marcaron Canales, Pedro León, Van Nistelrooy, Baptista, Saviola, Van Der Vaart, Huntelaar, Luis García, Adrián González y Toni Moral, todos ellos jugadores que salieron de la casa blanca a raíz de esa falta de paciencia.

Por ello, si le dejan, Mourinho se acogerá a todas las acepciones que pueda de la palabra PACIENCIA que haya en el diccionario. Sus jugadores, de momento, le dan la razón.

1. Capacidad de padecer o soportar algo sin alterarse.

Benzema y sus años de pena parecen que ya pasan a mejor vida y el francés comienza a ser el jugador que se intuía.

2. Capacidad de hacer cosas pesadas o minuciosas.

Higuaín y cómo aprovechar sus minutos para demostrar su enorme capacidad de supervivencia.

3. Facultad de esperar cuando algo se desea mucho.

Callejón y su deseo por ser jugador de la primera plantilla del Real Madrid, aunque para ello haya tenido que pasar una larga procesión. A Granero también se le podría incluir en esta acepción.

4. Lentitud en hacer algo.

Cristiano Ronaldo y su gradual y pausada mejora en la visión periférica, lo que está convirtiendo a la estrella portuguesa en un mejor jugador de fútbol.

7. Tolerancia o consentimiento a la mengua al honor.

Kaká y su espíritu de recuperación. Sabe que ya no volverá a ser el de antes pero tiene todavía futbol suficiente para un jugador útil para Mourinho y devolver así una parte de la brutalidad que pagaron por él.

Ante eso, el vértigo de los resultados puede parecer menor ya que se están colocando unos cimientos que buscan mejorar los anteriores. Unos cimientos basados en la ley Bosman (Khedira, Lass,…), en la era galáctica (Kaká, Cristiano Ronaldo,…) y en la paciencia de un ganador (Mourinho). Quizás ni con eso sea suficiente para derrocar a un Barcelona muy romántico, pero da gusto ver que por fin se están respetando los tiempos en el Madrid actual. El entrenador portugués ya tiene recuperados para la causa a casi todos sus jugadores ahora solo falta que le dé forma y recupere el juego.


IÑAKI GARCÍA 3 OCTUBRE, 2011. Artículo publicado en la extinta Masliga.com en la sección ‘Historias de la Liga’