Entrevista a Daudén Ibáñez: “Los futbolistas saben cuando pueden presionar”

ComparteShare on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

Entrevista publicada en DonBalon.com (3 de octubre de 2015)

El excolegiado internacional nos acerca a los entresijos del arbitraje en una extensa entrevista para Don Balón.

Dedicado a la biología desde su retirada de la práctica activa del arbitraje en 2009, el turolense Arturo Daudén Ibáñez mira el fútbol desde la barrera y lo hace desde un punto de vista docente que no le ha abandonado durante toda su vida. En Don Balón hemos querido conocer más a fondo cómo es la carrera de un árbitro profesional y para ello hemos tenido la suerte de contar con un entrevistado de lujo: Desde los 30 hasta los 44 años en Primera División, Daudén Ibáñez con 243 partidos a sus espaldas es uno de los colegiados más reconocidos del fútbol español. Hoy lo ponemos en fuera de juego…

Primero de todo, la pregunta que más veces te habrán hecho. ¿Cómo llegas al arbitraje?

Estaba estudiando en Teruel y jugaba en el equipo cadete del Instituto, me encantaba jugar al fútbol. Coincidí en el colegio-residencia con un grupo de árbitros y me convencieron para que hiciese el cursillo y probase, así empezó todo.

¿Qué opinó tu familia de que te hicieses árbitro?

A nadie de mi familia le gustaba el fútbol, tampoco entendían lo de arbitrar, pero siempre respetaron mi decisión y estuvieron apoyándome, a pesar de los malos ratos que pasaban. Cuando llegué a 1ª División se alegraron, pero su papel siempre fue el mismo: estar a mi lado.

¿Recuerdas tu primer partido arbitrado?

Un partido de alevines, en el Colegio La Salle de Teruel. Recuerdo que veía las faltas, me llevaba el silbato a la boca, pero no pitaba; una sensación extraña.

¿Cómo se decide que un árbitro ascienda de categoría?

En el fútbol base y regional es una combinación de la clasificación obtenida en exámenes, pruebas físicas y puntuaciones que da un observador, generalmente un árbitro retirado. En el fútbol profesional en función de las calificaciones que dan los informadores que van a cada partido.

¿Físicamente qué se le pide a un árbitro en las pruebas físicas?

Son unas pruebas muy exigentes, más propias del atletismo. Es una combinación de velocidad (6 repeticiones de 40 m, con una marca mínima),  resistencia (2.000 m. en 7.30) y una prueba de campo que combina resistencia aeróbica, anaeróbica, movimientos laterales y carrera hacia atrás. Actualmente las realizan cuatro veces durante la temporada.

¿Qué preparación psicológica tiene un árbitro profesional?

Hay profesionales vinculados al Comité Técnico y cada uno puede buscarse su propia asistencia.

Hay jugadores que durante todo un partido no consiguen sobreponerse a un error, ¿Cómo lo consigue un árbitro?

La diferencia entre un buen árbitro y otro no tan bueno es precisamente la capacidad de superar un error. La estrategia es concienciarte de que es mejor un error que dos o tres. La clave está en la capacidad para recuperar la concentración.

¿Cómo se trabaja para aliviar la presión que puedes sufrir en un partido?

La presión que más se nota es la que se genera uno mismo, en función de la autoexigencia o como consecuencia de la importancia que se le dé al error. Es cuestión de mentalizarse una y otra vez. La presión del estadio, del público, es mucho más fácil de soportar.

¿Hay cierta necesidad, aunque sea involuntaria, de compensación tras un error?

Probablemente sea una reacción innata, pero también debes concienciarte para evitar que eso te pueda ocurrir tras un error, ser consciente que te podría llevar a cometer, de nuevo, otro error.

¿Qué hace un árbitro durante la semana?

Actualmente, entrenar, viajar para arbitrar los partidos internacionales, ver los vídeos de los partidos y el resto del tiempo lo dedicarán a la familia, amigos…Hace unos años además teníamos que realizar las tareas propias de tu trabajo,  lo cual no era nada fácil.

¿Cómo era tu relación con los asistentes?

Yo tuve la suerte de tener compañeros en las bandas que, en la mayor parte de las ocasiones, eran además amigos. Nos entendíamos con una simple mirada y cuando había un error, lo era del equipo. La preparación es continua desde que sales de casa, pero de forma especial unas tres horas antes del inicio.

¿Es necesario tener conocimiento de todos los detalles de los jugadores o tener buena relación con los jugadores para que el trabajo sea más sencillo?

Es necesario conocer cuál es su comportamiento habitual, pero también se deben evitar las ideas preconcebidas. Debes ganarte su confianza para que te faciliten tu labor, y la confianza se adquiere con las decisiones que tomas, si las consideran justas o no.

¿Tenías la sensación que los jugadores te tenían “estudiado”?

Sí, saben perfectamente cuando pueden presionar o no. Si transmites sensación de duda la presión la tienes garantizada.

En Inglaterra hasta el día antes del partido los jugadores no saben quién les arbitra ¿Esa medida puede ayudar a quitar presión al colegiado y facilitarle el trabajo a diferencia de saber con una semana de antelación quien va a ser el encargado de pitar el partido?

No, creo que no influya para nada.

En su carrera no arbitró en Liga nunca un Barça-Madrid, corríjame si me equivoco, y en cambio hay otros árbitros que parece que siempre le tocan esos partido. ¿Qué criterios hay para hacer las designaciones arbitrales en la liga Española?

No, sólo arbitré este partido en una supercopa. Durante mucho tiempo fue designación por sorteo y no me tocó este encuentro. Actualmente hay una comisión de tres personas, Sánchez Arminio, López Nieto y Puentes Leira que hace las designaciones con algunos condicionantes  que establece el reglamento. Estos encuentros los deben arbitrar los que están más en forma, con más confianza y seguridad.

¿Qué se debería hacer en España para mejorar el respeto hacia los árbitros?

Educación, educación y educación en el respeto a todo el mundo.

¿Le reconocen por la calle?

Cada vez menos, cuando estás en activo te reconoce mucha gente, otros se quedan con la duda, pero nunca he tenido problemas en este sentido. La gente, fuera del terreno de juego,  suele ser amable. Ahora me ocurre con frecuencia encontrarme con gente que me pregunta: Yo a ti… ¿de qué te conozco, hemos estado en alguna reunión juntos?

¿Qué opinión tiene de la inclusión de la tecnología en el fútbol?

En la Premier, Bundesliga, Mundial y Eurocopa ya se utiliza, es una cuestión puramente económica. La tecnología se debería ir evaluando e introduciéndola si el resultado es positivo. En el caso del gol es eficaz.

¿Cuál es la acción del juego más complicada de arbitrar?

El uno contra uno delantero frente al portero. En muchas ocasiones son decisiones muy trascendentes, puede suponer penalti, expulsión del portero y necesidad de sacrificar a otro jugador. Además los delanteros suelen buscar el contacto con el portero y la simulación es muy frecuente en estos lances. Las manos también son difíciles, no siempre es fácil distinguir la intencionalidad.

Imagino que la visión del árbitro es algo que no se pierde ¿Se desconecta alguna vez de ser árbitro o sigue viendo ahora los partidos con ojos analíticos?

Ahora disfruto mucho más del fútbol, prestando más atención al juego, a la estrategia, pero nunca se pierde la visión analítica de la labor del árbitro.

¿Cuánto cobra un árbitro de primera división aproximadamente?

Actualmente, lo desconozco.

A los colegiados se les bajó la edad de jubilación a los 45 años, algo que los futbolistas no tienen, y algunos árbitros como Pierluigi Collina a esa edad todavía podían ejercer su trabajo a nivel de élite. ¿Crees que se debería eliminar esa medida de edad siempre que se cumplan los mínimos físicos y técnicos?

Estoy totalmente de acuerdo con esta medida. Se debe tener en cuenta también el cansancio mental. Nadie es imprescindible, se debe dar la oportunidad a gente joven y esta es una buena fórmula para hacerlo.

¿Cuándo se dio cuenta que ya no podía arbitrar en el primer nivel?

Fue una cuestión de lesiones y exigencia de las pruebas físicas que había en aquel momento. Llegué a mi límite físico, a pesar de que en el terreno de juego me sentía con mucha confianza y seguridad.

¿Para qué arbitraba?

Arbitraba porque me gustaba el fútbol. En el inicio con las becas y  los partidos del fin de semana pude pagarme los estudios, después el arbitraje me permitió alcanzar el fútbol de máximo nivel.

Una última como curiosidad, ¿cómo prefería que le denominasen: Árbitro, Colegiado, Trencilla o cualquier otro derivado?

Sin ninguna duda, árbitro.

Síguelo en @daudenibanez

ComparteShare on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

Iñaki García

Periodista. En busca de contenidos que me hagan mejorar. Iñaki García

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *