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Proyecto Amigo| Iñaki García

La ilusión política

Albert Rivera, Pedro Sánchez y Pablo Iglesias
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[dropcap size=big]J[/dropcap]ordi Évole fue el invitado estrella de ‘El Hormiguero‘ el pasado miércoles y habló de política, habló de corrupción y nos puso al día de cómo ve el país a día de hoy. Sin embargo, quizás pasó por alto pero en su análisis habló de una realidad que es la que debería marcar el futuro de España, ya sea en estas elecciones, en unas repetidas o en unas futuras dentro de cuatro años. Habló de la ilusión política, dos términos impensables en este país hace dos años y que aderezados por Podemos y seguidos por una nueva ola política mezclada entre partidos jóvenes y partidos viejos con dirigentes jóvenes han hecho que el debate político salte a las calles.

La política desde hace esos dos años ha ido ganando peso en las parrillas televisivas, ya no como excusa informativa sino como programas en busca de rating. Para ello solo hay que ver La Sexta o Telemadrid, los dos grandes beneficiados de este cambio. La ilusión ha convertido debates en finales de Champions League, con sus prolegómenos y su rueda de prensa postpartido. La ilusión ha convertido las elecciones en emociones, en imágenes de alegría y tristeza, en ‘speechs’ dignos de entrenadores arengando a los suyos tras el triunfo o tras el fracaso.

La ilusión ha cambiado a la gente, pero no ha cambiado a los partidos. La política sigue rigiéndose por otras leyes en lo que lo importante es que 1+1 sean 2 para que yo pueda alcanzar el poder. Se conocen pocos casos de coherencia ilusoria. Las cartas, en la mayoría de casos, estaban marcadas pero aunque la partida estaba a punto de acabar en las urnas, nadie quiso desvelar las suyas, y quien lo hizo fue de farol.

En ocasiones la gente se pregunta porque se vota tanto al PP en España, pese a todo lo que salía continuamente de casos de corrupción y a sus continuos desplantes a su programa político –si es que lo hubo en algún momento-, y quizás la respuesta es que en cuestión de mantenerse firme en sus ideas no hay partido que más lo represente. La ilusión del PP es ser el PP por encima de todas las cosas, la ilusión del resto es quitar al PP del poder aunque eso lleve consigo concesiones imperdonables a sus ideas.

Jordi Évole lo reflejó muy bien en ‘El Hormiguero’:

“Yo creo que (los partidos políticos) han hecho muy mal una cosa: Creo que están desaprovechando la ilusión con la que votó en este país el 20 de diciembre. Y eso es un capital que, ostia, es muy volátil, todo el mundo tenía mucha ilusión en esas elecciones, había ganas de algo nuevo, de cambio, de lo que sea. Salió lo que salió, es verdad que lo que salió no invita mucho a decir: “ostia ha salido muy claro y es esto”, pero cuidado con las ilusiones, cuidado con jugar con esa nueva ciudadanía con ganas de otra cosa, de cambio. Porque si ahora ven que el cambio puede estar impregnado de más de lo mismo, eso es un golpe a tu ilusión”.